Se trata de una excursión diversa y con mucho encanto natural y cultural. Natural porque pasaremos por parajes como la Reserva Marina de Ses Negres y el encinar de Es Quinze, y cultural porque andaremos por caminos que se pisaban antiguamente rodeados de paredes de piedra en seco. Pero eso no es todo, puesto que también podremos gozar de una magnífica vista de la Costa Brava desde el mirador de la Creu y bañarnos en calas vírgenes a las que sólo podremos llegar caminando o en barca. La tranquilidad está asegurada.
|